Vamos a conocerte y a entender el espacio: cómo lo utilizas, qué te gustaría cambiar y qué posibilidades ofrece. También observamos la luz, el suelo, el agua y la vegetación que ya existe.
Damos forma al jardín: organizamos los espacios, los recorridos y las zonas de uso, y definimos las plantas, los materiales y el ambiente general.
Preparamos los planos, las referencias y la selección de plantas y materiales necesarios para poder hacer realidad el jardín.
Trabajamos con jardineros, viveros y otros profesionales para trasladar el diseño al espacio y resolver las decisiones que surjan durante el proceso.
Buscamos las plantas, árboles, macetas y materiales definidos en el proyecto y coordinamos su llegada.
Decidimos la ubicación final de las plantas sobre el terreno y acompañamos la plantación para que el resultado sea fiel al diseño.
Una vez terminado, volvemos para comprobar cómo se está adaptando el jardín y ajustar el riego o cualquier aspecto que lo necesite.
Si quieres, podemos ayudarte a organizar su cuidado para que el jardín siga evolucionando bien con el paso del tiempo.